|
Aplicación
En todas las partes de la planta encontramos el glucósido verbenalina, que
se rompe parcialmente durante el proceso de secado. Además, posee abundantes
mucílagos, taninos, una esencia y un principio amargo. El glucósido confiere
a la planta propiedades ligeramente parasimpaticomiméticas, es decir, que
estimula el sistema nervioso parasimpático, que es aquella parte encargada
de la sedación, de la secreción glandular, del control de los espasmos, etc.
También estimula los movimientos intestinales, la diuresis y reduce la
frecuencia y fuerza del latido cardíaco, además de tener efectos analgésicos
y antirreumáticos. Todos estos efectos se deben a la presencia del
glucósido. En relación con los taninos, encontramos una acción astringente;
por su parte, los mucílagos le proporcionan una actividad emoliente y
antiinflamatoria.
Por tanto, es una planta especialmente indicada para tratar estados de
ansiedad, taquicardia, insomnio, migrañas, estreñimiento, gastritis,
espasmos gastrointestinales, neuralgias, reumatismos y algunas patologías
oculares. Tiene, no obstante, algunas contraindicaciones, en concreto
durante el embarazo. En animales de experimentación se ha comprobado una
acción uterotónica del glucósido. Dicha acción no se ha verificado en
humanos, pero siempre hay que tener precaución. |
 |