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Descripción: Planta herbácea perenne, originaria del Japón.
Crece de una cepa o rizoma horizontal y rastrero, con raicillas delgadas,
tallo recto, sencillo o ramoso, anguloso y de color verde rojizo. Hojas
alternas, pecioladas, ovales, irregulares, puntiagudas, onduladas y sinuosas
por los bordes grandes y de color verde oscuro. Flores insertas en las
axilas de las hojas, pedunculadas, con cálices pentalobados y cinco
estambres, de color blanco. El fruto es una baya encerrada en el cáliz, de
color rojizo, con semillas amarillas sumergidas en un líquido. Crece
espontáneamente en los setos, al borde de los senderos sombríos, en llanos y
montañas. Puede alcanzar los 80 cms. De altura. Se recolecta a fianles de
verano.
Partes
útiles: Los frutos.
Componentes
activos: Fisalina, taninos, ácidos cítrico y málico, vitamina A y C,
criptoxantina.
Propiedades: Diuréticas, antiurécimas, sedativas,
antiinflamatorias.
Usos:
Infusiones, pomadas, jarabes, tinturas.
Observaciones: Las bayas, aparte de ser medicamentosas,
pueden consumirse en ensaladas o conservar en vinagre. La variedad de bayas
amarillas, menos ácidas, se usa en pastelería para recubrir los dulces de
chocolate. Se cultiva en los huertos. No deben utilizarse las demás partes
por ser venenosas.
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